Miradas en el metro


Curiosamente, esta iniciativa de contar momentos de disfrute y enfocarnos menos en la teoría y más en esos instantes que nos hicieron vibrar con aquella chica (o chico), fue algo que mi buen amigo El Violinista (Alberto Hidalgo) y yo, decidimos casi a la misma vez.

Cuando nos escribimos por email, me alegró mucho que su idea fuera la misma que la mía. No creo que sea casualidad. Leyendo hoy su blog, me ha encantado ver que los primeros posts que aparecen son un buen puñado de vivencias reales muy alegres, que dan mucha positividad, se siente mucha felicidad, transmiten mucha energía y ganas de disfrutar más y seducir con facilidad, fluyendo… 😉

Estos momentos de disfrute, sean de meses, días o de tan sólo unos segundos… nos tranmsmiten sensaciones, emociones seductoras y se nos pega!!! Y eso es de lo que más nos puede servir para adoptar la actitud atractiva y seductora, sintiendo y disfrutando, y luego creando estos momentos cuando encontremos esa chica (o chico) que tanto nos gusta. La seducción no es saber ni pensar, sino sentir y disfrutar

El otro día leí una historia de Diver y me acordé de un momento emocionante que viví y lo conté en la web de Alberto Hidalgo. Y al leer Alberto mi vivencia de disfrute, se acordó de una historia suya. A su vez, yo recordé otra mía, y Diver volvió a recordar una propia.

Todos podéis animaros a contar vuestras propias vivencias de disfrute amoroso, que a su vez, nos hacen recordar las nuestras propias y compartirlas con los demás. 🙂 Todos y todas tenemos vivencias de disfrute con alguna chica o algún chico, aunque sea de segundos.

Dejo una historia que me pasó una mañana en el metro con una guapa desconocida, y también dejo la que recordó El Violinista al leer mi vivencia. Espero que disfrutéis las dos y que sigáis creando en vuestra vida cada día momentos de disfrute, que al final es lo mejor que podemos atesorar… 😉


Carta de James Bond

¡Qué bueno el post de Diver! Me uno a esta parte: “la felicidad seduce. La mayor parte de las veces que he tenido éxito ha sido cuando más feliz estaba con mi vida, haciendo lo que me daba la gana en cada momento.” 🙂

Un día por la mañana temprano iba de camino al trabajo en el metro, totalmente emperchado, traje y corbata. Era hora punta. Todo lleno hasta arriba, todo el mundo de pie apretujado en el vagón… entonces vi delante de mí una rubia increíble que me encantó, me llamó totalmente la atención… y estaba a sólo a un metro de mí…

Mientras me fijaba en su cara, ella me miró y nuestros ojos se encontraron, entonces mantuvimos la mirada un instante mucho más largo de lo normal… ese excitante y fugaz momento en el que dos desconocidos curiosean con ojos alegres y juguetones… hasta que ella los apartó y tras ella yo retiré los míos…

Al poco rato, volví a buscar esos ojos tan sexys otra vez. Estaba mirándola, esperando que ella me volviera a buscar y repetir ese baile, ese instante tan emocionante. Y justo, pocos segundos después, ella me miró otra vez y estábamos de nuevo envueltos en nuestro mundo, amándonos en el silencio de nuestras miradas… 😀

Es deliciosa esa sensación, que a pesar de ser tan breve, tu intuición sabe perfectamente que ahí ha pasado algo, y tu corazón te dice que le gustas…

Habíamos mantenido dos largas miradas. Y entonces dije: “Vamos a ser un poco más evidentes”. Y le sonreí entre un poco de tímido y algo más de travieso, y a ella le encantó… apartó la mirada, un poco cortada y empezó a sonreir un montón, muy abiertamente… estaba preciosa… 😉


Contestación de El Violinista

Gracias, James Bond, ahora que has compartido esta historia, me has recordado a mis mejores diez segundos con una guapa desconocida… 😀

Era una noche de fiesta en mi ciudad. Se celebraba, nada más y nada menos, que El Bando de la Huerta. Un amigo y yo nos dirigíamos hacia la salida de un pub súper concurrido y estrecho, completamente lleno de gente. Mi amigo iba delante de mí. A todo esto que, mientras salíamos, entraban a este pub tres chicas. Las vi desde la distancia, unos siete metros. La chica que iba en tercer lugar me mira; yo la miro. Ellas seguían entrando lentamente, al ritmo dificultoso que permitía el tráfico de la gente, y nosotros saliendo…

Estábamos ya a unos tres metros, ella seguía mirando, y yo a ella, y nos salió una ligera sonrisa por parte de ambos. El pub era como decía, muy estrecho, y cuando nuestros caminos se encontraron, estábamos realmente muy, muy, cerca, cara con cara, a unos 30 centímetros. No sé quién inició el último movimiento, pero al final nos dimos un pico de unos 3 segundos, y seguimos cada uno nuestro camino, ¡la gente nos empujaba y nos hacía salir y a ellas entrar! Antes de llegar a la puerta, miro hacia atrás, y ella sonriendo y yo también, y nos dijimos adiós con la mano. 🙂

A veces pienso que podría haber vuelto, pero creo que me sentí tan bien con esos tres segundos, que no quise hacerlo, y el recuerdo que tengo de ese fugaz, breve y cálido beso, y de nuestras posteriores sonrisas, ¡vale más que alguna que otra noche de sexo que tuve en otras ocasiones!



Seguro que tú también recuerdas algún momento de disfrute amoroso que hayas vivido, reciente o pasado, aunque sólo durara unos segundos… ¡sería genial que lo cuentes y lo compartas!



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3 Responses to Miradas en el metro

  1. Gerardo dice:

    Quedé de ir al salón de patines con una chica que había conocido en ese mismo lugar hace una semana , no era muy habilidoso pero para impresionarla jugando de intrépido me fui por una de las rampas y casi me mato, mas adelante íbamos tomados de la maño y ella perdió el control y para evitar que cayera la abracé y por accidente le toqué un pecho, ella no le dió importancia y después nos sentamos a hablar, no recuerdo que dije exactamente pero nos reímos bastante y me dijo que tenía sentimientos muy lindos.
    Había llegado la hora de irme y me iba a despedir con un beso en la mejilla, no sé si fue que nos sincronizamos o ella volvió la cara a propósito pero me dió el beso mas rico y largo que he recibido hasta el momento, nuestras lenguas se tocaron juguetonamente y me sentí como en las nubes, mi corazón latía a mil y perdí la noción del tiempo.

  2. James Bond dice:

    Gerardo, le habías salvado la vida… eras su héroe! jejeje 😀 muy bueno tu momento de disfrute, qué divertido es compartir actividades como patinar con una chica!! y si terminan con risas y tan juguetonamente como tu historia, mucho mejor! 😉

  3. Main Stanich dice:

    Un relato que tiene que ver con esto:
    :))

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